Las ventanas
pivotantes, aparte de facilitar el giro,
deben frenar la ventana para que no se mueva
libremente
sino a voluntad del usuario. Para ello los
puntos de giro suelen ser de fricción,
permitiendo múltiples posiciones, cierre de
presión o cierre perimetral. El cierre suele
ser convencional, manilla lateral o central,
barras de empuje o incluso eléctricos.
En el caso de
que el sistema disponga de
rotura térmica podemos emplear el
bicolor como parte del diseño al tiempo que
nos proporciona un aislamiento térmico.
Tienen la
ventaja de regular la cantidad de
ventilación y sonido, además de equilibrar
el nivel térmico dentro del espacio cerrado.
Suelen ser muy fácil limpiarlas desde el
interior.
También se
pueden construir ventanas con bisagras en
todos los lados, permitiendo la versatilidad
absoluta de movimiento y por tanto todas las
opciones de abertura y buenas
clasificaciones térmicas, de permeabilidad y
estanquidad. Suele instalarse en
muros cortina o
fachadas ligeras.